El Sello de la Logia

Centli-Corn

SOBRE LA PALABRA «CENTLI»

La palabra Centli proviene del Náhuatl, y significa «maíz», y aunque su significado parece ser algo simple, está profundamente relacionada con los misterios de la muerte y la resurrección, que son temas centrales de los mitos de la creación mesoamericanos, estando ambos íntimamente relacionados con el inframundo, la germinación del maíz y la comunicación con los ancestros.

En varios objetos y monumentos que representan a los dirigentes olmecas se observa que la planta del maíz brota de la cabeza de estos personajes. También puede verse que los símbolos de esta planta: la mazorca, las hojas y los granos del maíz, son los elementos básicos de la banda frontal que adornaba a los dirigentes y los distinguía de los demás mortales. Desde estos años, los símbolos de la floración de la planta de maíz, convertidos en objetos preciosos de jade, decoraban la banda frontal que señalaba a los gobernantes. En otras representaciones se observa una hendidura en forma de V que parte en dos la cabeza del personaje, de la cual brotan los símbolos de la planta del maíz.

En la práctica agrícola que sustentaba la vida de estos pueblos, cada año la semilla del maíz se introducía en la tierra mediante un hoyo o hendidura que rompía la superficie terrestre, y al cabo de ocho días de permanencia en el inframundo, su bruto resurgía de esas profundidades, abriendo otra vez la tierra para hacer surgir la planta del maíz. Esta entrada de la semilla en el seno de la tierra, y su prodigioso renacimiento en la forma de planta productora de vida, era un ciclo que implicaba el sacrificio. Para que la planta y la mazorca del maíz germinaran cada año en el otoño, cada primavera una parte de la cosecha anterior, convertida en simiente, debía sacrificarse a la tierra, donde sufría en su interior un proceso de descomposición y transformación que convertían a la semilla enterrada en fruto nutriente, revitalizador. En este sentido, el grano del maíz era la simiente preciosa, el ancestro de quien dependía la reproducción de la cosecha futura, y el cogollo o núcleo vital que aseguraba la continuidad del ciclo de muerte y resurrección de la naturaleza.

Este ciclo de muerte y resurrección de la planta del maíz estableció, para todos los pueblos mesoamericanos, el paradigma de los procesos de creación. De acuerdo con el proceso de generación del maíz, toda creación forzosamente implicaba el sacrificio de una parte de la vida, y en el caso de la creación de seres o materias vitales, esta creación se verificaba en el inframundo, a través de la transformación de la materia desgastada en energía vital.

solSOBRE EL ROSTRO DE APOLO

El Sol es un símbolo muy conservado dentro de la simbología masónica. Tradicionalmente, el sol ha sido venerado por todas las culturas, y diversas plantas como el trigo y el maíz,  han sido consideradas como emblemáticas o representativas del Astro Rey por su color dorado. En la antigüedad, el color dorado del maíz era venerado por las culturas precolombinas, emblemático del sol y de la vida, mientras en el viejo continente, el trigo era parte de las ofrendas que se hacían al dios Apolo.

Apolo era el iniciador de los jóvenes hacia la madurez, estaba conectado a la naturaleza, era símbolo de inspiración profética y artística; por lo que era el patrono del más famoso oráculo de la Antigüedad, el Oráculo de Delfos, y el líder de las musas. De igual forma, el joven Dios, era descrito como el dios de las artes, del arco y la flecha, que amenazaba o protegía desde lo alto de los cielos, siendo identificado con la luz de la verdad, por lo que se lo representaba indiscutiblemente con el Sol.  Finalmente, Apolo era el dios de la Belleza, de la Perfección, de la Armonía, del Equilibrio y de la Razón, cualidades profundamente admiradas por los miembros de la Logia Centli No. 11, F. & A. M.

lema

SOBRE LA FILACTERIA CON LAS PALABRAS

«VIRTUTE  SILENTIO  AMORE»

Nuestro sello tiene una filacteria en donde están grabadas las palabras Virtud, Silencio y Amor. Para nosotros, la VIRTUD es la expresión más sublime de un corazón inflamado y en armonía con el de Dios; cualidad que se obtiene dominando las intemperancias, la superficialidad y la concupiscencia, que inevitablemente perturban la mente, ensombrecen el corazón y debilitan el espíritu.

El SILENCIO, es la mejor forma de conocer la verdad y para los miembros de la Logia Centli, el silencio debe ser el camino del verdadero aprendizaje. En atención a esto, citamos un pasaje de los «Diálogos Místicos» de Jakob Boehme:

“Maestro.si por un momento, hijo mío, pudieras cesar de todo tu pensamiento y voluntad, escucharías las impronunciables palabras de Dios.

Discípulo: -¿Cómo puedo oírle hablar cuando detengo mis pensamientos y mi voluntad? 

Maestro: -Cuando detengas el pensamiento de ti mismo, y la voluntad de ti mismo; “cuando tanto tu intelecto como tu voluntad estén en calma, y pasivos frente a las impresiones de la Palabra y del Espíritu Eternos; y cuando tu alma vuele por encima de lo temporal, de los sentidos externos, y tu imaginación sea aprisionada por la abstracción santa”, entonces la escucha, la visión y el habla eternas se revelarán dentro de ti. Entonces Dios escucha “y ve a través de ti”, pues eres ahora un órgano de su espíritu. Y Dios habla entonces de ti, y susurra a tu espíritu y tu espíritu escucha su voz. Bendito seas por tanto si puedes detener tus pensamientos y tu voluntad, y puedes detener la rueda de tu imaginación y de tus sentidos; pues gracias a esto podrás finalmente llegar a ver la gran salvación de Dios, habiéndote vuelto capaz de toda clase de sensaciones divinas y comunicaciones celestiales. Pues no son sino tu propia escucha y tu propia voluntad quienes obstaculizan, de modo que te impiden ver y oír a Dios.”

Finalmente, para los miembros de la Logia Centli No. 11, F. & A. M., el AMOR, es el fuego más sublime que emana del corazón, la máxima expresión del verdadero espíritu. Tal y como esta escrito en 1 Juan 4:7-9:

“7 Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 9

Sello