Regularidad

masonry

La regularidad y el reconcomiendo son dos conceptos que con mucha frecuencia no son bien comprendidos, incluso por los mismos masones. Esto es resultado de la desinformación y la preservación de ideas equivocadas y prejuicios que impiden el crecimiento de las organizaciones masónicas.

Con frecuencia, se tiene la creencia de que al practicar cierto ritual o incursionar en un determinado rito, se puede incurrir en “irregularidad”. Lamentablemente este tipo de ideas han retrasado el crecimiento de la masonería, y particularmente de la masonería mexicana.

La regularidad y el reconocimiento son dos conceptos que deben entenderse muy bien para evitar tropiezos y discusiones estériles. La Regularidad es un concepto masónico que hace alusión, a las características que deben tener las logias bien conformadas para trabajar legalmente. De acuerdo con la Enciclopedia de la Francmasonería de Albert Mackey, el concepto de regularidad fue utilizado por primera vez en 1723, en la primera edición de las constituciones de Anderson, en donde se establecía que “si un numero de masones sostenían comunicaciones sin una patente o dispensa expedida por el Gran Maestro, entonces, estos no podrían reunirse legalmente.”

Por su parte, Ragon determinaba que “una logia regular es aquella que pertenece a una Gran Logia o a un Gran Oriente, y un masón que pertenece a dicha logia es un miembro regular.” La regularidad es entonces la legitimidad con la que una logia puede trabajar, de acuerdo con las leyes y reglamentos de su Gran Logia, apego a los principios esenciales de la masonería regular y bajo carta patente legal.

Independientemente del ritual con el que trabaje una logia, para que esta pueda operar en condiciones de regularidad, sus miembros deben cumplir con una serie de requisitos esenciales, a partir de los cuales podrá tener una actividad masónica regular y reconocida. En este punto, es muy importante aclarar que si bien, la regularidad es relativa, el reconocimiento es factual. Es decir, una organización masónica puede ser regular y no reconocida, pero no viceversa. El Reconocimiento Masónico es una forma de acreditar la legitimidad entre las organizaciones masónicas, para garantizar que sus practicas y sus orígenes son legales. El reconocimiento es esencial para la intervisitación y la comunicación masónica oficial entre organizaciones masónicas.

Dentro del Sistema de Grandes Logias Regulares, las logias y las grandes logiasdeben provenir a su vez de otra logia o de otra gran logia, que reconozca y valide su formación y regularidad. En este entendido, toda agrupación masónica regular, dentro del sistema de Grandes Logias Regulares, debe poder rastrear su genealogía masónica de manera ininterrumpida, hasta las 3 Grandes Logias Madre del Mundo (Inglaterra, 1717, Irlanda, 1725, y Escocia, 1736), esto se denomina Regularidad de Origen.

La Logia Centli No. 11, F. & A. M., tiene carta patente legal, expedida por la Muy Respetable Gran logia de Tlaxcala, miembro de la Confederación de Grandes Logias Regulares de la República Mexicana. La Regularidad de Origen de la Logia Centli No. 11, así como de la Muy Respetable Gran logia de Tlaxcala, se muestran a continuación.

Centli-origenDe acuerdo con la constitución de la Gran Logia Unida de Inglaterra, toda organización masónica que pretenda cumplir con los principios de regularidad y de reconocimiento, debe cumplir con los Principios Básicos de Reconocimiento aprobados el 4 de septiembre de 1929, los cuales son:

  1. Regularidad de Origen. Cada nueva gran logia debe haberse establecido legalmente a través de una Gran Logia reconocida, o bien por tres logias regularmente constituidas.
  2. Creencia en un Ser Supremo. La creencia en el Gran Arquitecto del Universo y de su revelación como requisito esencial para sus miembros.
  3. Juramento sobre la Ley Sagrada. Todos los iniciados deben prestar su juramento sobre el volumen de la ley sagrada, por lo que se entiende que la revelación divina es vinculante en la conciencia de la persona que se está iniciando.
  4. Membresía Masculina. Los miembros de todas las logias deben ser exclusivamente hombres, evitando toda relación con organizaciones mixtas.
  5. Soberanía de la Gran Logia. La Gran Logia debe ser soberana las logias en su territorio, siendo una organización independiente y bien gobernada, cuya autoridad sobre la masonería simbólica en lo que respecta a sus tres grados básicos (aprendiz, compañero y maestro) debe ser indiscutible dentro de su jurisdicción; sin que esté sujeta a la autoridad de otra organización masónica como un Supremo Consejo, o cualquier organización que pretenda tener autoridad sobre la Gran Logia.
  6. Las Tres Grandes Luces. Las Tres grandes luces de la masonería (El volumen de la ley sagrada, la escuadra y el compás) deben estar siempre sobre el altar de la francmasonería, siempre en todos los trabajos de la Gran Logia y de sus logias subordinadas.
  7.  Sobre la Política y la Religión. Las discusiones sobre política o religión están prohibidas en todas las reuniones de la Gran Logia y de sus logias subordinadas.
  8.  Sobre los Landmarks. Los Antiguos Limites de la fraternidad deben ser estrictamente observados.

A través de la observación y del apego de estos ocho principios básicos, es entonces posible que una organización masónica (Gran Logia) pueda ser entonces una obediencia regular, en condiciones de solicitar y recibir el reconocimiento masónico de sus homologas.

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